Mudaÿÿan
Autora: Arlette Geneve
Nº de páginas: 304
Premio Terciopelo año 2012
Sinopsis del libro:
1213. En plena lucha entre los reinos de Castilla, Navarra, Aragón, León y el al-Ándalus almohade, Dulce Álvarez asume como propia la misión de proteger a su pupilo Juan Blasco, heredero del condado castellano de Fortún, pero nieto ilegítimo del rey Sancho de Navarra. Ira y fuego. La ira es un sentimiento que puede conducir a un hombre a la más fiera de las pasiones; cuando el honor de un caballero está en juego y una mujer es la responsable, nada como el fuego para avivarla. Adoain se enfrenta a lo que para él es una misión de extrema delicadeza y la intervención de Dulce entorpeciéndola, no puede ser más inoportuna. Sin embargo, el duelo entre ambos por lo que creen justo, no puede generar otra cosa que una atracción instantánea, porque en esta vida, todos lo sabemos, no hay nada como una fuerte lucha de carácter para que se generen vivas y ardientes brasas. En medio de estas continuas luchas que asolan la Península Ibérica, los diferentes reinos buscan el mayor control posible de sus tierras; todos los engaños y argucias valen, las traiciones están a la orden del día? ¿Qué, entonces, puede haber más desinteresado que el entregar la vida por el ser al que se ama? Cuando emociones como éstas arraigan en dos corazones, todo es secundario y Adoain y Dulce tendrán que enfrentar obstáculos casi insalvables.

Para comenzar empezaré explicándoos lo que significa la palabra que da título a esta novela: "Mudaÿÿan".
Este vocablo árabe en nuestro idioma cobra el nombre de Mudéjar; que a su vez significa "al que le ha sido permitido quedarse". En su momento, allá por el siglo XII y XIII se usaba para denominar a los musulmanes españoles que decidieron quedarse en España, en territorio ya dominado por los cristianos y, bajo su control político durante la afamada "Reconquista" desarrollada principalmente en la Edad Media en territorio ibérico.
A estos sarracenos se les permitió practicar su religión, usar su lengua y conservar sus costumbres.
Durante la Edad Moderna se les obligó a convertirse al cristianismo, y así pasaron a conocerse como moriscos.
Los puntos buenos de este libro para mí, han sido que guarda todos los buenos atributos de una novela histórica; deteniéndose lo justo para contarnos los hechos históricos que acontecen durante el periodo en el que se desarrolla la trama. También hace alusiones muy específicas a las costumbres y usos de la época; aparte de explicar con bastante lujo de detalles toda la arquitectura de una fortaleza o castillo medieval. He de decir que "A mí no hay nada que me guste más que un buen puñado de piedras viejas". Lo he dicho en más de una ocasión. Me gusta todo lo relacionado con la Edad Media y disfruto muchísimo con la historia. Por lo tanto, con este libro he disfrutado de lo lindo.